
Es bien sabido que, en las actividades de almacén, especialmente en los almacenes no automatizados, el impacto de los desplazamientos sobre la eficiencia operativa es particularmente importante; de ahí la relevancia de las políticas de desplazamiento para minimizar la longitud de los recorridos a realizar, sobre todo en las actividades de preparación de pedidos, donde, de media, el tiempo dedicado a desplazarse representa alrededor del 50 % del tiempo total.
En lo que respecta a las entradas, por lo general, en presencia de configuraciones con ubicaciones aleatorias, se utiliza el criterio del «tiempo de acceso», es decir, el principio que asigna la ubicación que el equipo utilizado para el almacenamiento (por ejemplo, la carretilla elevadora) alcanza en el menor tiempo en relación con el punto de I/O (entrada/salida); en general, este criterio se utiliza en combinación con otras reglas, como la proximidad al punto de picking, la localización de las zonas en función del ABC de los flujos, etc.
Sin duda, resulta más complejo definir e identificar la mejor política de enrutamiento para las actividades de picking, ya que estas están fuertemente influenciadas por los criterios de configuración de la pantalla de picking; en el caso más habitual, se trata de configuraciones con ubicación fija.
Las políticas más utilizadas son los métodos Traversal y Return, y cada uno de ellos puede presentar variantes: basic, Z pick, split, modificada (más un retorno) en el primer caso, y basic, split, mid point, largest gap en el segundo.
Evidentemente, para obtener resultados satisfactorios, es necesario recurrir a los tratamientos del WMS (Warehouse Management System), que permite proporcionar indicaciones sobre las ubicaciones a alcanzar con secuencias optimizadas. Algunos WMS también disponen de módulos de optimización de ubicaciones (Slot Optimization) para gestionar de forma dinámica la eficiencia del mapeo.




