
Definición : El índice de rotación de un artículo determinado expresa el número de veces que, durante un período dado, el material se «renueva» o «pasa» por el almacén.
El índice de rotación es un indicador indispensable para una correcta gestión de stocks y una herramienta versátil que puede servir para distintas funciones de la empresa (desde el almacenaje hasta el control de costes, pasando por las compras).
Un índice de rotación anual igual a 3 significa que el material rota tres veces en doce meses. Un indicador similar al índice de rotación es el periodo de cobertura, que expresa el tiempo necesario para agotar un stock determinado; en el ejemplo anterior (índice de rotación igual a tres), la cobertura es de 4 meses.
Un índice de rotación alto significa que el stock rota rápidamente, mientras que un índice de rotación bajo significa que el stock tiene una cobertura mayor y rota más lentamente.
El cálculo del indicador es bastante sencillo y se obtiene relacionando las ventas de un período dado con la media de stock de ese mismo período. Por ejemplo, si las ventas anuales de un producto determinado son de 17 250 unidades y su stock medio en 12 meses es de 3 245 unidades, obtendremos:
Índice de rotación : 17 250 / 3 245 = 5,31.
En cuanto al material considerado (aunque podríamos considerar una familia de artículos o la totalidad del almacén), tendremos una rotación de 5,31 veces al año y, por consiguiente, una cobertura de 2,25 meses.
Para realizar un análisis correcto de los stocks, se recomienda calcular el índice de rotación para todas las referencias a fin de clasificar los datos en categorías y vincular el valor con otros parámetros característicos de la gestión de stocks (valor de los productos, plazos de aprovisionamiento, margen de contribución, etc.); también se aconseja realizar un análisis ABC y el análisis cruzado ABC.
El índice de rotación también puede ser útil, entre otras cosas:
en la organización operativa del almacén, diferenciando los productos de rotación rápida, media y lenta, y procediendo a una asignación correcta o a una organización física acorde.
en la decisión de los productos a externalizar en caso de falta de espacio en el almacén.
para identificar las referencias que deben someterse o no a un inventario cíclico, según el principio del inventario rotativo.
en la planificación del aprovisionamiento.
en el análisis crítico del nivel de servicio en relación con la proporción de productos «faltantes».
En los últimos años, todas las empresas han trabajado enormemente para aumentar el índice de rotación con el fin de liberar recursos financieros, en ocasiones bastante importantes, inmovilizados en el almacén. La reducción de los stocks puede provocar una bajada del nivel de servicio con un impacto negativo en las ventas; de ahí la necesidad de evaluar varios índices y de apostar simultáneamente por el uso de sistemas fiables y avanzados para la previsión de la demanda.




