Cómo los sistemas pick-to-light y put-to-light mejoran la preparación de pedidos

La preparación de pedidos es una de las actividades más críticas dentro de un almacén. De su eficiencia dependen la velocidad de expedición, la precisión del servicio, la productividad de los operarios y la satisfacción final del cliente.
En este contexto, los sistemas pick-to-light y put-to-light se han convertido en soluciones muy utilizadas para guiar visualmente las operaciones de picking, clasificación y consolidación de pedidos. Ambos sistemas utilizan señales luminosas, displays y dispositivos de confirmación para indicar al operario qué producto debe recoger o en qué ubicación debe depositarlo.
Aunque comparten una misma lógica de funcionamiento, su aplicación dentro del almacén es diferente. El pick-to-light se utiliza principalmente para guiar la recogida de productos, mientras que el put-to-light se emplea para orientar la distribución o colocación de artículos en ubicaciones, pedidos, contenedores o destinos determinados.
La necesidad de mejorar la preparación de pedidos
En muchos almacenes, la preparación de pedidos sigue siendo una operación intensiva en mano de obra. El operario debe desplazarse por distintas ubicaciones, identificar la referencia correcta, verificar la cantidad, preparar el pedido y confirmar la operación.
Cuando estas tareas se realizan con papel, listados impresos o instrucciones poco visuales, aumenta el riesgo de errores, se ralentiza el proceso y se requiere más tiempo de formación para los nuevos trabajadores.
Los sistemas guiados por luz reducen esta complejidad. En lugar de depender exclusivamente de documentos o pantallas, el operario recibe instrucciones visuales directamente en la ubicación donde debe actuar. Esto facilita una ejecución más rápida, intuitiva y precisa.
Cómo funciona un sistema pick-to-light
Un sistema pick-to-light está formado por módulos luminosos instalados en las ubicaciones de picking. Estos módulos pueden incluir luces, displays numéricos, botones de confirmación y, en algunos casos, sensores o indicadores adicionales.
Cuando el sistema de gestión de almacén asigna una orden de preparación, se enciende la luz correspondiente a la ubicación donde se encuentra el producto que debe recogerse. El display indica la cantidad que el operario debe extraer y, una vez realizada la operación, el trabajador confirma la tarea mediante un botón o dispositivo asociado.
Tras la confirmación, el sistema actualiza la información en tiempo real y guía al operario hacia la siguiente ubicación. De este modo, se reduce el tiempo de búsqueda, se minimizan los errores de referencia y se mejora la continuidad del flujo operativo.
Cómo funciona un sistema put-to-light
El sistema put-to-light utiliza una lógica similar, pero aplicada al proceso contrario. En lugar de indicar al operario dónde debe recoger un producto, le señala dónde debe depositarlo.
Este sistema se utiliza habitualmente en procesos de clasificación, consolidación de pedidos, preparación por olas, distribución por rutas o separación de artículos por cliente, destino o pedido.
Por ejemplo, después de recoger varios productos de forma agrupada, el operario puede llevarlos a una estación put-to-light. Allí, las luces indican en qué contenedor, caja, pedido o ubicación debe colocarse cada artículo. Una vez depositado el producto, el operario confirma la operación y el sistema registra el movimiento.
Diferencias entre pick-to-light y put-to-light
Aunque ambos sistemas se basan en señales luminosas, su función dentro del flujo logístico es distinta.
| Sistema | Función principal | Uso habitual |
|---|---|---|
| Pick-to-light | Indica dónde recoger un producto. | Preparación de pedidos desde ubicaciones de picking. |
| Put-to-light | Indica dónde depositar o clasificar un producto. | Clasificación, consolidación y distribución de pedidos. |
El pick-to-light suele estar asociado a zonas de picking con ubicaciones fijas o de alta rotación. El put-to-light, en cambio, se utiliza con frecuencia en estaciones de clasificación, preparación multipedido o procesos donde es necesario separar mercancía por pedido, cliente, ruta o destino.
Integración con el SGA/WMS
Para que estos sistemas funcionen correctamente, deben integrarse con el SGA o WMS del almacén. El sistema de gestión de almacén es el encargado de organizar las órdenes, asignar tareas, controlar el inventario y registrar las confirmaciones realizadas por los operarios.
La integración permite que cada operación se actualice en tiempo real. Cuando el operario confirma una recogida o depósito, el sistema puede descontar stock, avanzar el pedido, generar una nueva instrucción o activar la siguiente fase del proceso.
Esta conexión entre el sistema físico de luces y el software de gestión es fundamental para garantizar trazabilidad, control de inventario y sincronización con otros procesos logísticos, como reposición, embalaje, expedición o transporte.
Ventajas operativas
La principal ventaja de los sistemas pick-to-light y put-to-light es que simplifican la ejecución de tareas repetitivas. Al ofrecer instrucciones visuales claras, reducen la necesidad de interpretar listados, buscar referencias o consultar continuamente terminales.
Entre sus beneficios más relevantes se encuentran:
- reducción de errores de picking y clasificación;
- aumento de la productividad por operario;
- menor tiempo de búsqueda de ubicaciones;
- reducción del uso de papel en el almacén;
- mayor rapidez en la formación de nuevos trabajadores;
- mejor trazabilidad de las operaciones;
- mayor control sobre cantidades recogidas o depositadas;
- mejor adaptación a procesos de alta rotación.
Estos beneficios resultan especialmente importantes en almacenes donde se gestionan muchos pedidos, referencias de pequeño tamaño, operaciones repetitivas o altos niveles de exigencia en precisión.
Aplicaciones habituales en almacén
Los sistemas guiados por luz pueden aplicarse en distintos entornos logísticos. Son especialmente útiles cuando el objetivo es aumentar la velocidad de preparación y reducir errores en procesos con alta repetitividad.
Algunas aplicaciones habituales son:
- preparación de pedidos en e-commerce;
- almacenes de retail y gran consumo;
- distribución farmacéutica;
- preparación de recambios y componentes;
- clasificación de pedidos por cliente o destino;
- preparación por olas;
- consolidación de pedidos multiproducto;
- estaciones de sortation o distribución interna.
En sectores como comercio electrónico, cosmética, electrónica, alimentación no perecedera, farmacia o recambios, estos sistemas pueden aportar mejoras significativas cuando el volumen de líneas de pedido justifica la inversión.
Limitaciones y aspectos a tener en cuenta
Aunque los sistemas pick-to-light y put-to-light ofrecen ventajas importantes, no son la solución adecuada para todos los almacenes. Su implantación requiere analizar el volumen de operaciones, la rotación de referencias, la estabilidad del layout y el nivel de integración tecnológica disponible.
Entre las principales limitaciones se encuentran:
- inversión inicial en hardware, instalación e integración;
- necesidad de conexión con el SGA/WMS;
- mantenimiento de módulos luminosos, displays y dispositivos de confirmación;
- menor flexibilidad en almacenes con cambios frecuentes de layout;
- rentabilidad limitada en operaciones de muy bajo volumen;
- necesidad de diseñar correctamente las ubicaciones y flujos de trabajo.
Por este motivo, antes de implantar un sistema de este tipo conviene estudiar el proceso actual, identificar los cuellos de botella y calcular el retorno esperado de la inversión.
Cuándo conviene implantar sistemas guiados por luz
La implantación de sistemas pick-to-light o put-to-light suele ser recomendable cuando el almacén trabaja con un alto número de líneas de pedido, productos de rotación elevada, necesidad de gran precisión o procesos de preparación intensivos.
También puede ser una buena solución cuando se desea reducir la dependencia de documentos impresos, acelerar la formación de nuevos operarios o mejorar la estandarización de las tareas.
En cambio, puede no ser la mejor opción en almacenes con muy pocas operaciones diarias, productos de gran tamaño, referencias de rotación muy baja o layouts que cambian constantemente.
Indicadores para medir su eficacia
Para evaluar el impacto de un sistema pick-to-light o put-to-light, es recomendable medir indicadores antes y después de la implantación. Algunos KPI útiles son:
- líneas de pedido preparadas por hora;
- errores de picking por cada mil líneas;
- tiempo medio de preparación por pedido;
- tiempo de formación de nuevos operarios;
- porcentaje de pedidos preparados sin incidencias;
- nivel de productividad por zona o estación;
- coste operativo por línea preparada.
Estos indicadores permiten comprobar si la tecnología está generando mejoras reales y si el sistema está correctamente dimensionado para el volumen de trabajo del almacén.
Conclusión
Los sistemas pick-to-light y put-to-light son herramientas muy eficaces para mejorar la preparación, clasificación y consolidación de pedidos en almacenes con operaciones intensivas y necesidad de alta precisión.
Su principal valor consiste en convertir instrucciones digitales en señales visuales simples, rápidas y fáciles de ejecutar. Esto permite reducir errores, aumentar la productividad y mejorar la trazabilidad de las operaciones.
No obstante, su implantación debe analizarse desde una perspectiva operativa y económica. La tecnología solo aporta valor cuando está bien integrada con el SGA/WMS, se adapta al flujo real del almacén y responde a una necesidad concreta de mejora en la cadena logística.




