cybersécurité

¿Qué es la ciberseguridad?

Con el avance de la tecnología informática, han aparecido vulnerabilidades en los sistemas de seguridad y de protección de datos y equipos. Por tanto, no se trata solo de buscar protección frente a los virus, sino también frente a todas las amenazas que intentan проникar en nuestro sistema. La necesidad de disponer de una ciberseguridad a nivel individual y social se ha convertido en algo más que fundamental, dado que el número de dispositivos conectados a Internet está en constante aumento. Hemos pasado del simple ordenador personal al acceso a la red mediante teléfonos móviles, y luego a relojes e incluso a gafas.

En una sociedad en la que Internet se ha convertido en la base del progreso científico y social, incluso los organismos públicos o sanitarios han tenido que organizar su funcionamiento en torno a un sistema de comunicación informática, con el fin de agilizar los trámites burocráticos y la transmisión de documentos o datos. En este sentido hay que entender la importancia de la ciberseguridad.

La transmisión de datos sensibles y personales está en riesgo, incluso si se dispone de un sistema de protección como el de la ciberseguridad; no disponer de él significa poner los propios datos y los de los demás en manos de cualquiera.

La ciberseguridad a nivel individual

La implantación de un buen sistema de seguridad informática debe comenzar a nivel individual.

La navegación por la web puede parecer casi siempre segura, pero los peligros acechan a la vuelta de la esquina. Por eso es importante utilizar contraseñas al acceder a sitios web. Estas contraseñas deben tener al menos ocho caracteres e incluir letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos: solo así podrán considerarse seguras desde el punto de vista de la ciberseguridad. Incluir el nombre propio, la fecha de nacimiento o una secuencia numérica evidente en la contraseña puede comprometer el plan de seguridad que se desea establecer.

Si se subestima la importancia de la contraseña, conviene reflexionar sobre la cantidad de datos que se tienen en un simple smartphone. No solo datos personales, sino también los de amigos reales, amigos en redes sociales, conocidos, compañeros de trabajo, profesores universitarios, etc. Un simple intercambio de correos electrónicos o SMS debe considerarse un intercambio de datos y, por tanto, algo que hay que proteger.

La ciberseguridad a nivel global

Si la seguridad informática a nivel individual puede parecer sencilla de aplicar, la de las empresas, instituciones públicas y la sociedad debe estudiarse como si se estuviera protegiendo uno de los bienes más valiosos de la Tierra.

Un ataque de hackers podría incluso provocar la pérdida de vidas humanas. Esta afirmación no es en absoluto exagerada. Dentro del concepto de ciberseguridad, la gestión de las líneas eléctricas también forma parte de ella. Un ataque sobre los sistemas informáticos capaz de provocar una brecha y una intrusión en un sistema puede desencadenar un corte de suministro eléctrico que dure horas, días, semanas o incluso meses.

Un colapso de este tipo podría impedir que los médicos de un hospital salvaran vidas, desconectar máquinas que mantienen con vida a personas, dejar atrapados a trabajadores que operan con maquinaria de alta tecnología que requiere electricidad y detener el suministro de agua en nuestros hogares durante toda la duración del apagón. Por supuesto, las hipótesis son muchas, pero muchos han entendido que el sistema web es la base de la posibilidad de garantizar un futuro para la Tierra.

Muchos incluso sostienen que, si estallara una guerra entre países tecnológicamente avanzados, se desarrollaría sobre todo a nivel informático, y las consecuencias podrían ser mucho peores que las observadas en el terreno militar.

La certificación de la ciberseguridad

Por esta razón han surgido empresas que certifican el nivel de ciberseguridad de un sistema, con el fin de optimizarlo y mejorarlo. De este modo, se garantiza una mayor seguridad no solo para los usuarios que trabajan dentro de la red, sino también frente a terceros, estén o no interesados en dicha red. La prevención en este ámbito podría resultar ser nuestra salvación.