Se define como «dron» un vehículo caracterizado por la ausencia de un piloto humano a bordo. Su trayectoria es seguida por el ordenador de a bordo del propio vehículo, que a su vez está bajo el control remoto de un navegador/piloto, situado en tierra o a bordo de otro vehículo.

Aunque en italiano, en la mayoría de los casos, el término se utiliza dando por supuesta la capacidad del vehículo para volar, el término anglosajón original no es tan específico en cuanto al tipo de medio o superficie sobre la que se desplaza el vehículo. De hecho, existen siglas que permiten distinguir las distintas tipologías de drones en este sentido:

  • UAV : Unanimated Aerial Vehicle – Aire
  • UGV : Unanimated Ground Vehicle – Tierra
  • USV : Unanimated Surface Vehicle – Agua (superficie)
  • AUV : Autonomous Underwater Vehicle – Agua (profundidad)

Este matiz de significado entre el término italiano y el término inglés se debe a que los drones se diseñaron para un uso militar, teniendo en cuenta, durante su desarrollo, prácticamente todas las tipologías posibles de campos de batalla a las que habrían tenido que enfrentarse durante sus operaciones.

Solo más recientemente se han introducido también en el ámbito civil y, en particular, han encontrado aplicaciones en el campo de la logística.

El objetivo principal que la introducción de los drones deberá cumplir en un futuro cada vez más cercano es reducir el lead time pedido-entrega para las compras realizadas en línea, es decir, acortar al máximo la espera de lo que ha sido pedido por el cliente (llevándola idealmente a cero, como ocurre en las tiendas físicas).

En esta perspectiva, está claro que las principales ventajas se obtienen mediante el uso de aeronaves, de forma que se pueda sortear —sobrevolándolas— las carreteras ordinarias y, sin verse condicionadas por ellas, reducir drásticamente las distancias entre los centros de distribución y los puntos de entrega.

Los intentos de introducción masiva de los drones en el ámbito logístico no se limitan, sin embargo, a la entrega al cliente: también pueden utilizarse en el interior de los centros de distribución, por ejemplo para la lectura de los tags RFID de las mercancías almacenadas.