
Agradecimientos a Qs Group por este análisis en profundidad
El rendimiento de un almacén automático representa la capacidad de este equipo para trasladar, en un intervalo de tiempo, una determinada cantidad de Unidades de Carga (UdC) de un punto a otro de la instalación.
¿Cuándo y cuánto? La matriz de flujos describe, para cada par origen-destino, los tipos de UdC implicadas y las cantidades trasladadas en un intervalo de tiempo pertinente, que es la hora.
La información disponible sobre los flujos de materiales suele agregarse a nivel diario, semanal e incluso mensual o anual. Sin embargo, estos datos solo pueden constituir un punto de partida para un análisis de flujos, que requiere profundizar en los detalles operativos dentro de franjas temporales más cortas.
Por ejemplo, en una planta que trabaja en tres turnos, no necesariamente es cierto que los expediciones tengan lugar durante los tres turnos. Pueden concentrarse en uno o dos turnos. En ese caso, aunque el flujo de salida de materiales calculado sobre una base anual sea igual al de entrada, a escala horaria el flujo saliente puede llegar a ser hasta tres veces superior al entrante.
Por este motivo, la unidad de tiempo que debe considerarse siempre ha de ser la hora, y es sobre esta base sobre la que deben calcularse los rendimientos (de pico) requeridos por el sistema. Estos rendimientos se medirán posteriormente durante la fase de pruebas.
Rendimientos de los transelevadores
Los rendimientos de los transelevadores están definidos por la norma F.E.M. 9.851.
La medición se realiza en términos de «número de misiones por hora», con dos tipos de ciclos:
- Ciclos simples para la inserción o extracción de una única UdC del estante (1 entrada o 1 salida).
- Ciclos combinados para la inserción de una UdC y la extracción de otra (1 entrada y 1 salida).
Una vez definidos los rendimientos de los transelevadores (velocidad, aceleraciones, etc.), la norma F.E.M. permite identificar las posiciones en las estanterías para calcular la duración de estos ciclos F.E.M. En la práctica, el proceso es el siguiente: utilizando el plano de las estanterías, una simulación de los ciclos F.E.M. permite dimensionar correctamente las velocidades y aceleraciones de las máquinas.
Rendimientos de la instalación
Los rendimientos de la instalación están, por supuesto, limitados por los de los transelevadores, pero también pueden verse restringidos por otros componentes críticos como los elevadores, las lanzaderas, las desviaciones, etc. Si estos elementos están mal dimensionados o mal integrados en el diseño, algunos de ellos pueden constituir un «cuello de botella» para todo el proceso logístico.
De ahí la importancia de un análisis completo de la solución planteada.




