Análisis de Pareto

El principio de Pareto, llamado así en honor a Vilfredo Pareto (1848-1923), también conocido como distribución ABC, establece que la mayoría de los efectos proviene de un número reducido de causas; en la práctica, casi siempre puede observarse que aproximadamente el 20 % de los elementos es responsable del 80 % de lo analizado.

Este principio, que tiene un valor universal, puede describir un gran número de fenómenos (desde la distribución de la renta hasta la distribución de la estatura de las personas) y, por tanto, no puede dejar de interesar a la logística y al diseño de almacenes.

De hecho, podemos comprobar que normalmente, el 20 % de las referencias gestionadas puede asociarse al 80 % del stock (en términos de número de palés/unidades/valor) y de los movimientos (líneas/palés/bultos); por ello, este análisis puede guiarnos hacia las mejores soluciones organizativas y tecnológicas, sin basarnos únicamente en el análisis de los valores medios, que podría no interpretar correctamente las necesidades reales.

En un almacén bastante complejo, el análisis ABC también podría orientar hacia soluciones diversificadas para los productos de clase A y para los de clase B y C; por ejemplo, concentrando las inversiones en un número reducido de productos con soluciones tecnológicamente avanzadas y tratando la gran mayoría de referencias, que se caracterizarán por bajos movimientos, con técnicas tradicionales.

Tampoco debe subestimarse la importancia del análisis de Pareto en la definición de las políticas de routing y en el mapeo de la ubicación del picking.

Cabe señalar que, en los últimos años, el número de referencias gestionadas por las empresas ha seguido aumentando de forma sistemática, implicando no obstante productos secundarios destinados por lo general a dar servicio o a conquistar nichos de mercado; de este modo, el peso de las categorías B y C de la curva de Pareto ha aumentado progresivamente y es más fácil constatar una relación de 70/30 que de 80/20.